lunes, 20 de mayo de 2013

conciencia artificial y los malos habitos



Los trastornos de la alimentación como la anorexia o la bulimia cada día son más frecuentes y preocupantes en nuestra sociedad. También están apareciendo nuevos trastornos como el Trastorno por Atracón, en el que se dan atracones bulímicos pero no van acompañados de vómitos, purgas o ejercicio excesivo como en la bulimia, la Ortorexia en la que se va reduciendo la ingesta a determinados alimentos pretendiendo una alimentación saludable que por supuesto no lo es, o la Vigorexia en la que se persigue un cuerpo musculado, para lo cual se utilizan fármacos y hormonas y se reduce la variedad alimentaria.
 Estos pueden desarrollarse por la combinación de condiciones psicológicas, interpersonales y sociales. Sentimientos inadecuados, depresión, ansiedad, soledad, así como problemas familiares y de relaciones personales pueden contribuir al desarrollo de estos desórdenes. Nuestra cultura con su obsesiva idealización por la delgadez y el "cuerpo perfecto".
Los trastornos de alimentación requieren ser atendidos por un grupo de profesionales preferiblemente con experiencia. El tratamiento más duradero y efectivo para los trastornos de alimentación es alguna forma de psicoterapia con atención médica nutricional. Idealmente este tratamiento debe ser individualizado y variar de acuerdo a la severidad del desorden y de los problemas particulares, necesidades y capacidades del paciente y su familia.
La psicoterapia debe incluir los síntomas de los trastornos de alimentación y condiciones psicológicas tanto como las condiciones interpersonales e influencias sociales.
La desnutrición también tiene consecuencias en el sistema nervioso, el sistema digestivo, etc. Entre las manifestaciones conductuales que se describen como consecuencia de estos trastornos se encuentran: pérdida de la memoria inmediata, falta de concentración y atención, irritabilidad, depresión y alteraciones en la percepción corporal. 
Es muy importante un apoyo y tratamiento que de atención a todos estos aspectos e incluya una parte psicológica y otra fisiológica. Una visión integral en donde un médico, un nutriólogo y un terapeuta colaboren con el paciente para enfrentar cualquier tipo de trastorno de la alimentación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario